Saturday, February 9, 2019

ROGER COLOM: BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE (66) Brevelituras


Micromentario 66 | § Brevelituras |  2019  


ROGER COLOM:
BIBLIOTECA POPULAR AMBULANTE
JM GARCÍA (NMSU)

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FICHERO A MANO
Roger Colom: agudo conversador, flâneur, coleccionista de la poesía automática o involuntaria, esa que aparece de pronto en la calle, en los afiches, en el graffiti anónimo, en las hojas comerciales y en el almacenaje temático de Google.

Los surrealistas buscaban en el inconsciente, en la escritura automática (señala Roger), él busca en el inconsciente colectivo de Google o en la ficción objetiva de la ciudad misma.

Como dijera Raymond Federman en su Manifiesto de la Surficción (1975): se trata de mostrar la ficcionalidad de la realidad (esa realidad que ocurre en la escritura y en las formas verbales cotidianas), buscarle el surrealismo a lo objetivo.

SÓLO PARA UNOS POCOS
El proyecto de la Biblioteca Popular Ambulante es la producción de libros hechos a mano (que pueden ser leídos como libros-objeto), libros sin el horror visual de la Cartonera, aunque comparte con ésta una economía minimalista: pocos ejemplares, distribución de persona a persona o en reuniones performativas.

Tal vez lleguen a aparecer versiones en pdf en Internet, pero entiendo que el valor de estos libros radica (por lo pronto) en su exclusividad, en su ‘no para cualquiera’, en su originalidad y producción limitada sólo para coleccionistas.


VER BORROSO
Tengo en mi colección, por ejemplo, El libro de los espejos involuntarios (11 ‘hojas’, 15X9 centímetros) que está hecho de papel estaño, ese papel metálico que cubre los cigarrillos. No hay más palabras que los pocas que aparecen en la portada. El ‘lector’ puede hojear ese libro y ver borrosamente su rostro reflejado en las hojas de estaño.

Complementa a El libro de los espejos involuntarios, un poemario titulado El libro de los espejos involuntarios (un suplemento). Fecha de producción: septiembre del 2016. En este libro (biografía poética de apenas 2 ½  páginas) Roger declara:

‘Como no tengo historia -Historia-, o la que tengo no me pertenece, o es una de expulsiones y líneas de fuga, no pertenezco a ningún lado. Tengo dos pasaportes, vivo indocumentado en un tercer país. Soy y no soy lo que llaman un sinpapeles. No se me ocurre una manera mejor de marcarme como poeta’.

Poeta fronterizo, conocedor de la hibridez cultural, del viejo realismo maravilloso o neobarroco, practicante (por ello) de un surrealismo objetivista, una actitud liminal, entre varios mundos que percibe fragmentados: Ciudad Juárez, Valencia, Buenos Aires, etcétera, y dentro de ellos (sus tiempos y espacios) las voces de los otros, de los demás que se empeñan en hacer/ser también una poesía involuntaria y colectiva.

Así esa su percepción del mundo. Roger tiene poesía y proyectos para rato.

MÁS MICRO LIBROS
Otro mini-libro que tengo a mano: La vida en los cafés de Buenos Aires, que es una colección de logos de las servilletas de los diversos establecimientos que Roger ha frecuentado: el Ebro, el Café de la U, el London City (donde Cortázar escribió Los Premios), etcétera.

Uno puede imaginar el contexto, el motivo y el afán del coleccionista de logos, imaginar esos momentos en que el café y la conversa y la complicidad estética dan su vértice, su proyecto y su misterio.

Otro mini-libro: El libro de las putas, con su colección de breves anuncios y fotos ad hoc para el consumidor potencial de tales ofertas.

Mínima intención posible: el porno-erotismo como fachada de humor involuntario. El anuncio mal diseñado que documenta la doble moral de una ciudad que se piensa casta.

El libro es pequeñito: 15X9 centímetros; 16 páginas, con una veintena de pornofotos y sex-sugerencias al gusto del buen porteño (la ironía se contagia).

Y otro libro más: Poesía Campo Semántico. Son ocho páginas donde se enumeran todos los sinónimos posibles de la palabra ‘poesía’. Regalo de la Real Academia de la Lengua.

POÉTICAS CITABLES (POR MI MADRE BOHEMIOS)
Y llegamos al libro de los fragmentos. Es una colección de frases incompletas, inacabadas. Es El libro Poética en 3 actos que se divide (precisamente) en tres partes: la primera, donde en cada frase encontramos la palabra ‘Poesía”; la segunda parte, donde encontramos la palabra ‘Inconsciente’, y la última parte, donde encontramos el sintagma ‘Base de Datos’. Las frases fueron tomadas del rastreador Google. Así, tenemos en la primera sección (‘Poesía’) frases como estas:

‘Entre poema y poema, Menassa hizo confesiones de literato: ‘Cuando das un beso a alguien que te gusta, siempre quieres darle otro; con la poesía

‘Me revienta la vocecilla mínima que se extasía ante un chopo, le dispara cuatro versitos y cree que ya está hecho todo en poesía. Basta de remilgos y

‘Mientras existan poetas, // ¡Habrá poesía! // Cuando las palabras expresan // las más tiernas delicias, // y el amor exista // iluminando de luz, las

‘El jurado del XXV Certamen de Poesía Feria y Fiestas de Argamasilla de Alba 2015, tras las comprobaciones pertinentes, ha decidido revocar el

En la segunda sección, titulada ‘Inconsciente’, tenemos las siguientes citas truncas:

‘Una mujer fue detenida la semana pasada por tener sexo en público con su novio cuando este estaba inconsciente. La mujer fue identificada como

‘Un lector de La Voz de Michoacán nos hizo llegar la siguiente denuncia ciudadana: ‘Quiero reportar a la gente inconsciente que bloquea la calle

‘Salvaje golpea a anciana, la deja inconsciente en un supermercado. 15 Sep 2015 / 05:48 PM / 2015-09-15. Un ruso con problemas de agresividad

‘Baldomero Sánchez, empleado de una empresa de renta de mesas y sillas, termina tirado sobre el pavimento, inconsciente, ante la golpiza que

‘Me vine a hacer changas en una finca para ir a comprar ropa con mis hijos a Bermejo y un inconsciente conductor, que nadie controló, provocó este

‘El repudiado hecho ocurrió en Santiago del Estero. El joven menor de edad se emborrachó y quedó inconsciente. Sus compañeros de fiesta le

Poética en tres actos es un magnífico ejercicio antológico. Es un conjunto de ejemplos de humor involuntario, de realidad surreal, de cronopidad objetiva. No importan las anécdotas o importan apenas, como fragmentos integrados a un contexto que les da un significado nuevo, hostil, definitivo. La vida real y la virtual está constituida por fragmentos que ejemplifican a cada paso este teatro del absurdo en el que todos estamos metidos.

Poética en tres actos es un libro hecho a la medida de la teoría del fragmento de Hans-Jost Frey (Interruptions, 1989). No creo que Roger sea consciente de este hecho, pero aquí lo anoto: para Frey, las circunstancias que nos rodean nos llegan, las pensamos en fragmentos, somos así seres fragmento, y como en las conversaciones, somos fragmentos que interrumpen a fragmentos hiper breves.

POEMARIOS DE UN DI/VAGANTE
Roger Colom tiene también libros de poemas relativamente recientes: Ante el paisaje (poema de 10 páginas), 2+0+1+6 Nueve Poemas, y Poemas de Buenos Aires (2008-2015). En los dos últimos, Roger practica un tipo de poesía que podríamos llamar dialogal. Son poemas breves donde varios personajes conversan en la calle o en una mesa de Café. Al principio de cada poema, Roger habla del sitio y el ambiente en que ocurren tales diálogos. Algunos son imaginarios, otros son diálogos escuchados ‘por ahí’. Estos poemas tienen también algo de micro relatos, algo de teatro del absurdo, algo de minimalismo cotidiano y mucho de la fragmentación a la manera de Frey (como ya he señalado).

CAMINANTE NO HAY ETCÉTERA
Me interesa comentar aquí Poemas de Buenos Aires. Es el libro de buen flâneur (‘estamos construyendo un mapa emocional de Buenos Aires’).

El método es el siguiente: caminar para escuchar aquello que sirva de trozema epifánico, buscar (dice el poeta) ‘un rinconcito / ahí para leer la prensa y tomarse algo en serio, hacer una lista de retazos de información’.

En esos momentos, entre café y conversaciones, ocurre el verso, la yuxtaposición del presente y el pasado: ‘Y quizá / los fantasmas que mejor nos acechan provengan de conversaciones pasadas, amistades que se han disipado con el tiempo, cambios de ciudad – siempre otra / un poco, un mucho, más allá’.

El flâneur di/vaga por las calles de Buenos Aires:

‘Pregunto a dos guardias dónde está el asta (de la que pende la bandera los días patrios), donde he quedado con amigos, y me corrigen: no es un asta, sino un mástil’.

Roge no se permite la sonrisa ante los guardias, sólo anota el hecho y que ría el lector que conozca de la palabra precisa.

Ahora, el flâneur se detiene y escucha una conversa entre dos amigos:

Uno: ¿Y qué pasa si nos damos por vencidos?
Otro: ¿Dice usted si vivimos mejor la derrota // que la lucha o la victoria?’ Seres reales que en el poema se transforman en personajes de Ionesco/Beckett.

Y el flâneur observa y describe:

‘Un café del Centro. La Paz. // Es tarde y no queda nadie. // Un camarero se aburre contra la barra. // Le pido que saque el volumen de la tele. // La cámara, fija sobre el trípode, graba:

Uno: Gran cosa no sé. // Ni creo en nada. // O creo que todo es para nada. // Tampoco hurgué nunca / en esa no-fe, mi fe’

Rober flâneur se detiene en otra calle (estamos entre los años 2008 y el 2015, todo puede pasar) y piensa:

‘Mis puestos favoritos: los de herramientas’.

Y anota:

‘Palillos, aquí llamados escarbadientes, de la marca escabalindo’.

‘Un puesto en el que venden espadas y canicas’.

‘Un libro titulado: Vamos a leer poesía argentina’.

En el último texto de Poemas de Buenos Aires, Roger llega a ‘una galería, en un café. [Donde] Tres que apenas se conocen’, dialogan de la siguiente forma:

‘Uno: Mi voluntad es la de no ser.
Dos: ¿Por qué dice usted eso?
Tres: Pura prevención’.

ROGER: BIBLIOTECA AMBULANTE
En una larga conversación con Roger (conversación que nos debíamos desde 1991) me relata algunas de sus impresiones de Buenos Aires, algunas de sus experiencias estéticamente más importantes. Me regala los libros de los que he hablado aquí. Caminamos por las calles de El Paso. Después nos despedimos, como siempre, de prisa y a otra cosa. Me deja sus libros, su sentido del humor, su estética de sobre carga subversiva. 

Roger sigue en su trayecto de vida.

Y dixit: ‘hay que robarse una nueva idea del mundo: la pintamos por encima y vemos qué nos dan por ella’.


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Micromentario 66 | § Brevelituras |  2019 

Saturday, January 5, 2019

EUSEBIO CHACON: EL HIJO DE LA TORMENTA (65) Brevelituras


Micromentario 65 | § Brevelituras |  2019


EUSEBIO CHACÓN: EL HIJO DE LA TORMENTA
JM GARCÍA (NMSU)

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De Eusebio Chacón son dos novelas brevísimas: El hijo de la tempestad (17 páginas) y Tras la tormenta, la calma (16 páginas), ambas publicadas en Santa Fé, New Mexico, en Tipografía de ‘El Boletín Popular’, 1892. Estas obras fueron redescubiertas por Francisco I. Lomelí en 1976. Son narrativas de trama compleja, rica en personajes, acciones, tiempos y lugares.

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Este Micromentario está dedicado a la novelita El hijo de la tempestad. Comentaré de ella, brevemente, la estructura general de la obra, algunas de las mini-unidades narrativas que la integran, una de sus líneas narrativas (la historia del mono-diablo), también analizaré algunos ejemplos de ecos fractales (o ecos narrativos claves) y las lexías aforísticas que apoyan al texto general.

Comenzaré por hablar brevemente sobre la estructura de esta obra.

Se divide en tres secciones:

[Sección # 1]. El ‘autor’-narrador habla sobre su oficio de escritor y sobre la creación de esta obra.

[Sección # 2]. Relato dramático del nacimiento del Hijo de la Tempestad: la muerte de la madre, la locura del padre, la aparición de una gitana-bruja que adopta al recién nacido. La bruja y el diablo-mono protegen al niño. Se cuenta la historia de cómo el diablo se enfrenta a otra bruja (la Sombra de la Luz) que quiere comerse al muchacho.

[Sección # 3]. Es la historia del Hijo de la Tempestad, su pandilla, sus asaltos, sus crueldades (el secuestro de mujeres). Se narra el caso de una joven secuestrada, y cómo el Hijo de la Tempestad la quiere para esposa. Se cuenta el fin de la vida del Hijo de la Tempestad, atacado por los soldados que acaban con la gavilla de secuestradores. El mono y la vieja aparecen como personajes secundarios al cerrarse la narración. Hay un colofón a esta trama: un soldado cuenta que la gitana bruja es llevada al infierno por el diablo.

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Dentro de estas secciones encontré cuatro relatos breves intercalados. Se pueden leer como textos autónomos y como textos que dependientes del argumento principal. Veamos cada uno de los mini cuentos (los subtítulos son míos):

[1. El nacimiento del Hijo de la Tempestad]
‘Tras muchas horas de penar al fin hallaron aquel refugio anhelado al pie de un muro de peñascos, imponente y soberbio; y apenas se encontraron en el interior de una de sus numerosas cuevas, cuando principió la mujer a sentirse mal y en menos de una hora, sufriendo cruentísimos dolores, dio a luz a un hermoso niño y dejó de existir. ‘Los torrentes bramaban, y los relámpagos culebreaban con siniestro resplandor entre las nubes. En la mitad de aquel horrísono fragor se oyó el último ‘¡Ay!’ de la que volaba al cielo acompañando al primer llanto del que venía al mundo. Se oyó también la queja de un angustiado esposo que con un mismo llanto plañía su viudez y celebraba su paternidad. Sobre el duro suelo de la cueva yacía el cadáver de la que acababa de ser madre, y le servían de cirios funerales los rayos de la tormenta.’

En una escena hiper-dramática: rayos, truenos, muerte súbita, dolor y nacimiento del Mal Encarnado. El padre sufre / celebra. La tormenta externa y la tormenta emocional coinciden en un caos de ‘horrísono fragor’. La naturaleza impone su grandiosidad, lo sublime romántico encuentra su efecto hipnótico.

[2. Eco de lo que fue, anuncio de lo que será]
‘Yo sé quién nació a deshora / a la luz de las centellas, / yo sé quién murió al ser madre / en medio de la tormenta.’ ‘El que a su madre mató / cuando nació en la tormenta, / ¿qué no hará cuando crecido?’ ‘La leche que mamará / será leche de hechicera’. ‘En el bosque encontrará / quien alimentarlo deba, los bosques serán su patria / su asilo serán las sierras.’

Este poema narrativo lo canta la gitana bruja en uno de los pueblos que visita. Es la historia que nosotros (los lectores) acabamos de conocer y que los personajes del pueblo se la saben de memoria. Es también una premonición: ella, la gitana-juglar, será la que amamante al Hijo de la Tempestad. Esta mini-unidad narrativa también funciona como resumen de la trama principal y como una historia dentro de la historia en una suerte de metaficción efectiva.

[3. Los milagros que se le piden al Mal]
‘- ¡Adivina, adivina! Di si seré rico, preguntaba uno.
- Dime si me he de casar, interponía un solterón calabaceado.
- ¿Llegaré a la vejez?, suspiraba una solterita de cincuenta años.
- ¿Seré viudo algún día?, vociferaba un viejo remozado que tenía una mujer celosa.
- ¡Adivina, adivina!, gritaban todos y se agolpaban unos sobre otros con un entusiasmo verdaderamente de rancho.’

Son las voces que corean en torno a la gitana bruja. Piden el milagro de la premonición, la afirmación de un futuro feliz. El narrador se ahorra las respuestas de la gitana, pero (sabemos) les dijo lo que querían oír pues la mujer recibió ‘buen pago’ por sus servicios.

[4. La bruja Sombra de la Luz contra el diablo]
‘- ¡Satanás, yo te maldigo! gimió la vieja alcanzando con un brazo a donde estaba el niño dormido y clavándole una de sus uñas en el pecho, con tal encono que el niño dio un grito y la sangre le brotó por la herida en borbotones.’

Es el enfrentamiento del mono diablo y la bruja Sombra de la Luz que intentaba comerse al Hijo de la Tempestad. Es también una breve narrativa anecdótica que subrayan el detalle de las uñas de una bruja clavadas en el pecho de un niño como una amplificación dramática.

Las cuatro narraciones dan mayor dramatismo a la trama principal y de dan elementos de asombro: en medio de la tormenta nace un hijo y su madre muere en el parto; aparece una joven bruja y narra en sus cantos lo que ocurrió y lo que ocurrirá; los personajes del pueblo (fascinados) le piden a la gitana respuestas mágicas a sus propios destinos; y por último, vemos la batalla entre dos personajes que defienden la oportunidad de ejercer a futuro la maldad sobre los pueblos.

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Hay varios ecos narrativos que podrían leerse también como unidades semánticamente independientes (de hecho, ya hemos visto un eco narrativo, el cuento breve # 2, donde la gitana bruja sintetiza la historia que leímos del nacimiento del Hijo de la Tempestad y lo que ocurrirá [foreshadowing] en los capítulos siguientes de la trama general).

Enumero otros ecos narrativos (también breves):

[1] Cuando la gitana bruja recibe al recién nacido de manos del padre, dice el narrador: ‘dos gruesas lágrimas rodaron por sus mejillas. Un recuerdo del pasado cruzó por su memoria: años hacía que otra extraña la había alimentado a ella de la misma suerte, y por eso andaba errante por el mundo.’

Así como ella vivió, vivirá el niño que ahora cuida. La gitana, producto de otro nacimiento dramático, fue salvada por otra bruja.

Más adelante, la bruja Sombra de la Luz dice una especie de máxima: quien ‘se alimente del pecho de una hechicera, ése no morirá’. Y luego, una de las prisioneras del bandolero Hijo de la Tempestad, alimentará con su pecho a su anciano padre, éste muere, pues la joven es ajena al Mal.

[2] En el capítulo donde el Hijo de la Tempestad es ya un joven asesino, dice el narrador: ‘Pasaron muchos años.’ ‘El Hijo de la Tempestad, convertido en capitán de bandoleros, asolaba los campos y destruía los pueblos, cometiendo los más grandes delitos con una crueldad satánica’.

Eco sintético del argumento general, el resumen de eventos va en consonancia con la estrategia económica de la novel breve.

[3] La bruja Sombra de la Luz menciona en tres ocasiones a la diosa Hécate que al tener ‘amores’ con el Genio del Huracán, propició el destino del Hijo de la Tempestad. Para la bruja, los padres biológicos son menos importantes que los padres mítico-simbólicos.

Hécate es la diosa griega de los caminos, diosa liminal, protectora de las brujas y las curanderas. Su figura evoca tres personas en una. Huracán, es un dios maya, es el corazón del cielo, aparece en el Popol Vuh como dios propiciador de la humanidad. El narrador menciona que quien hizo el amor a Hécate es el Genio del Huracán. Le atribuye al Genio una entidad negativa, separada del dios Huracán. Recordemos que en el Popol Vuh las deidades son compuestas por otros dioses o partes esos dioses. Son dioses hechos de piezas de dioses. Hécate y Huracán al unirse determinan el destino del Hijo de la Tempestad. Él es un eco de ecos.

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He anotado que no estamos ante una trama simplificada (a la manera de un cuento); estamos ante una novela y sigue por ello diversas líneas narrativas. Destacaré aquí la línea narrativa (o historia) del mono-diablo (auxiliar de la gitana bruja que es, a su vez, auxiliar de El Hijo de la Tempestad).

El mono-demonio aparece como personaje a lo largo de la novelita 17 veces. Son 17 fragmentos (que podrían leerse como interrupciones de la principal línea narrativa) y su hilvanado sería de la manera siguiente:

[La historia del mono-diablo]

[1] ‘Acompañábale [a la joven gitana] un asqueroso mono’.

[2] La gitana ‘murmuró algunas palabras extrañas al oído del mono’.

[3] ‘y la veían bailar junto con el mono. Éste haciendo cabriolas y piruetas’.

[4] ‘Ladraban los perros asustados con el mono’, ‘el mono saltaba y la gitana seguía cantando’.

[5] ‘Al alejarse [la gitana] de allí tornó a murmurar algo al oído del mono, y este ligero como el pensamiento arreó el ganado como si fuera un muchacho entendido’.

[6] El padre del Hijo de la Tempestad ‘se dirigió al bosque donde unos momentos antes se había internado la gitana con su mono, ganancias y vihuela’.

[7] Al tener al recién nacido [El Hijo de la Tempestad] en sus brazos, la gitana ‘en su desvarío olvidaba al mono, la vihuela’ y las riquezas que había obtenido de los campesinos.

[8] La gitana ‘silbando hizo venir al mono hacia ella. Murmurole algo al oído; el mono se empeluzó y gruñó y de sus ojos parecían salir dos llamas de luz roja’. Esto ocurre luego de que la gitana bruja descubre que Sombra de la Luz quiere comerse al recién nacido.

[9] ‘En lugar del mono que se había aproximado de un salto a la vieja, apareció el ángel caído que puso sus garras sobre ella, y con un movimiento rápido la dominó. La vieja se vio cara a cara con el diablo y forcejeando por liberarse gritaba’. El diablo y la vieja inician una discusión. La vieja argumenta que ella está en su derecho de comerse al niño, pues éste nació cuando la diosa Hécate y el Genio del Huracán hacían el amor. El diablo argumenta: si el Hijo de la Tempestad ‘se alimentase del pecho de una hechicera, ése no morirá; sino que vivirá para ser el azote de muchos pueblos y el terror de la humanidad. El destino se cumple. Lo que está escrito debe ser’. Antes de atacar a la vieja, el diablo dice que por esa razón él defenderá la vida del Hijo de la Tempestad: ‘Yo me complazco en las desgracias de la humanidad, y los malvados son los ministros de mi rabia, y de mi venganza.’ Luego, de un breve enfrentamiento, el diablo ‘lanzó una carcajada’ ‘y la vieja cayó muerta a sus pies, y la tierra se abrió y se la tragó’.

[10] Al amanecer, ‘el diablo, vuelto a su disfraz de mono, estaba hosco y enojado a un corto trecho [del niño y la gitana] lamiéndose el hocico y arrojando miradas emponzoñadas de sus ojos’.

[11] Pasan los años y el Hijo de la Tempestad se convierte en el ‘capitán de bandoleros’. ‘El mono caduco ya y encorvado se mantenía con ella [la gitana] en el más oscuro rincón de la cueva donde vivían y cada día se tornaba más hosco y huraño’.

[12] La cueva ‘era donde la gitana y el inseparable mono vivían en eterna compañía, haciendo ella de madona y de ama, puesto que era la madrastra del Hijo de la Tempestad’.

[13] El Hijo de la Tempestad es rechazado por su prisionera, esto lo enfurece: ‘y al pasar por el umbral de la puerta se encontró con el mono que le gruñía y le obstruía el paso. Le dio un soberbio puntapié enviándole a la mitad del corredor y blasfemando se encerró en sus departamentos’.

 [14] En la ‘boda’ del Hijo de la Tempestad y su prisionera todos beben mientras los soldados rodean las cuevas para el ataque, el narrador se pregunta: ‘¿Qué temor sobrecogía a la gitana? ¿Y qué extraña luz brillaba de los ojos del mono?’

[15] Todos los bandoleros están completamente ebrios, menos los personajes principales, incluyendo, el mono. Los soldados atacan y descabezan a todos los bandoleros’ ‘y el mono se arrimaba a la vieja y la vieja suspiraba’.

 [16] Años después, contaba un soldado que la gente veía en ocasiones ‘una veja encorvada en compañía de un feroz mono, y se dirigían al cementerio donde se hartaban de osamentas humanas’.

 [17] El mismo soldado cuenta que la gitana ‘se la llevó el diablo [¿otro demonio?] a lo más profundo de los infiernos’. ‘Tiénela allí barriendo el aposento que deben ocupar ciertos politicastros que traen a la patria muy revuelta’.

Las líneas narrativas funcionan como las secuencias en la cinematografía. Van uniendo en series los fragmentos que proporcionan una narrativa semánticamente sólida, autónoma. En los primeros 7 segmentos el mono es un animal amaestrado, pero tiene inteligencia humana, como la de ‘un muchacho’, y tiene algo de misterio: los perros le temen. En los segmentos 8 al 10, el mono deja ese disfraz y es un demonio, es ‘el ángel caído’ ‘Luzbel’, ‘Satanás’. Es poderoso y se enfrenta a la bruja Sombra de la Luz. Luego en los segmentos 11 al 13 parece un mono anciano, débil y siempre huraño. El Hijo de la Tempestad llega a humillarlo a golpes. En los segmentos 14 a 17, el mono actúa pasivamente ante el peligro que acecha al Hijo de la Tempestad. Al final, un soldado cuenta que han visto a un ‘mono feroz’ junto a una vieja gitana y que a ésta se la llevó el diablo al infierno. El mono-diablo aparece entonces, como mascota, luego como el poderoso ‘ángel caído’, luego a una condición de mascota envejecida, y al final, recupera su poderío. Es un personaje fascinante, múltiple en funciones y actitudes: auxiliar, emisario, estorbo, protector.

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Ahora paso a enumerar algunas de las frases o lexías aforísticas que sirven de pistas o claves para la trama de esta novela:

[1] Los escritores ‘Nos arrancamos las barbas por idear alguna aventura’. Es la frase que dice al principio el autor-narrador. Es la angustia y la celebración de la creatividad. Recordemos que en la novelette hay varios narradores: el autor-narrador (personaje ficticio), la gitana bruja (que canta el romance del Hijo de la Tempestad), y el soldado que cuenta parte del final de la historia de gitana bruja y del mono-demonio. El autor-narrador dice que su historia es original (¡!), pero está basada en leyendas y en mitos.

[2] ‘La naturaleza despertaba llena de mil encantos como si la noche anterior no hubiese dormido en los brazos del huracán’. Frase lírica romántica. Pero que alude a la narrativa de la bruja Sombra de la Luz que dice que Hécate (la noche) tuvo amoríos con Huracán y de ese acto nació el destino del Hijo de la Tempestad.

[3] ‘Deja su concha la perla, / para volver a ser libre / después de haber sido presa’. En estos tres versos se habla del destino del Hijo de la Tempestad: ha sido liberado de las manos de sus padres biológicos.

[4] ‘- ¿Quién sois? –interrogó la gitana.
      - Soy la que viene y se va.

Es el diálogo entre la gitana bruja y la bruja Sombra de la Luz. La respuesta tiene algo de misterio, pero sabemos que la anciana es la Sombra, de allí lo acertado de su respuesta.

[5] De un pabellón en el bosque dice: ‘tenía por techo los copudos árboles, y por alfombra la mullida grama’. Ecos barrocos que en el contexto de la novela dan un contraste entre el lugar ameno en que vivía la joven bella secuestrada por el Hijo de la Tempestad y la nueva vida que llevaría dentro de las cuevas.

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Eusebio Chacón fue un maestro de la síntesis, en unas cuantas páginas dio una amplia gama de posibilidades interpretativas, con personajes tomados de leyendas, amalgamados en una gramática concisa. Las interrupciones de las diversas líneas narrativas están allí para que el lector vaya hilando las historias. El hijo de la tempestad propone, en este sentido, una lectura breveísta (17 páginas) y minimalista por su economía narrativa.




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Micromentario 65 | § Brevelituras | 2019 

Friday, December 21, 2018

MINIMALISMO: LITERATURA CHICANA (Parte I) / (64) Brevelituras


Micromentario 64 | § Brevelituras |  2018


MINIMALISMO: LITERATURA CHICANA (Parte I)
JM GARCÍA (NMSU)


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Publicado en Cuadernos Fronterizos (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez). Año 14, Núm. 44 (septiembre-diciembre, 2018): pp. 8-11. ISSN: 2594-0422.


§ 1∙ ABREVIEMOS
En términos generales, hay tres perspectivas en torno a la literatura concisa: [a] la literatura vista como un formato tradicional (cf. Bernard Roukhomovsky, Lire les formes brèves. Paris: Nathan/VUEF, 2001). [b] Vista como un género (cf. Lauro Zavala, La minificción bajo el microscopio. Bogota, Colombia: U. Pedagógica Nacional, 2005. UNAM, 2006. David Lagmanovich. El microrrelato. Teoría e historia. España: Menoscuarto, 2006). [c] Vista como una poética, es decir, la enunciación y/o el acto performativo de creación literaria, (cf. Robert C. Clark, American Literary Minimalism. U.  Alabama P., 2004). Las tres aproximaciones son: las formas breves, la minificción y el minimalismo. En su conjunto unos la llaman: literatura concisa, lacónica, lapidaria o ‘breveísta’. Yo la llamo brevelitura.

§ 2CHICANIDAD
En cuanto al concepto de ‘literatura chicana’, ésta se inscribe en el amplio marco de autoras y autores de herencia mexicana: [a] los chicanos, [b] los mexicanos residentes en Estados Unidos. La chicanidad es una autodefinición modal de los autores y autoras de ascendencia mexicana nacidos en Estados Unidos. Sus temas literarios constantes: la identidad personal y colectiva, la experiencia nomádica, las estrategias de adaptación cultural, los signos de identidad primordial, etc. Esta literatura se escribe en español, en inglés o en la consabida mezcla de ambos idiomas. Por su parte, los mexicanos residentes, pueden o no adoptar la autodefinición modal chicana y continuar la tradición literaria de sus lugares de origen. (cf. Nicolás Kanellos. Handbook of Hispanic Culture-Literature (ed. Francisco Lomelí, 1993).

§ 3∙ GÉNEROS: LA NOVELA CORTA
El llamado Renacimiento Chicano de los años 70, se finca en un ‘boom’ de narrativas estéticamente ricas, por ejemplo, las novelas de Tomás Rivera y de Rolando Hinojosa. Ambos escriben novelas que tiene un triple carácter conciso: son novelas cortas, son ‘novelas fragmentadas’ basadas en la microtextualidad, y son novelas minimalistas a la manera In Our Time de Hemingway. Es decir, tiene formatos breves, son novelas híbridas (que aceptan otros géneros), y tiene estrategias estéticas del minimalismo literario. Debo anotar que la novelística chicana tiene ya en su origen la brevedad, novelas cortas como la anónima Xicoténcatl (publicado en Filadelfia, 1826 y en debate si pertenece o no a la tradición chicana) y las noveletas definitivamente chicanas de Eusebio Chacón: El hijo de la tempestad (1892, de 17 páginas) y Tras la tormenta, la calma (1982, de 16 páginas).

§ 4∙ LA TRADICIÓN MEXICANA
¿Qué tan corta es la novela corta? En la tradición mexicana, por ejemplo, La señorita Etcétera (1922) de Arqueles Vela es de unas 10 páginas; Pedro Páramo (edición: FCE, 1986) consta de 33,412 palabras y en su formato de novela de bolsillo: 152 páginas. En cuanto a sus características, anota, Luis Arturo Ramos: es una forma literaria autónoma del cuento clásico y de la novela extensa, posee densidad y profundidad en el marco de un escaso número de páginas’, sigue una sola línea argumental, tiene un protagonista (aunque puede haber personajes secundarios, apenas delineados), es una construcción morosa de una sola atmósfera, se desarrolla una psicología: la del protagonista. Hay pocas digresiones, tiene un formato por capítulos o trozos separados por blancos tipográficos, no busca la tensión y la velocidad del cuento regular, sino la densidad que ocurre en una novela extensa (L. A. Ramos, ‘Notas largas para novelas cortas. En G. Jiménez Aguirre. Una selva tan infinita. La novela corta en México. T. 1. UNAM, 2011. Págs. 38, 47-48).

§ 5∙ LA TRADICIÓN CHICANA
Las novelas cortas chicanas (libros entre 75 a 110 páginas) con las características antes señaladas, son (enumero las más importantes): Tomás Rivera, …Y no se lo tragó la tierra (1971/1990): 75 páginas. Rolando Hinojosa, Estampas del Valle (1973): 106 páginas; Mi querido Rafa (1973): 107 páginas. Ron Arias, El camino a Tamazunchale (1975): 104 páginas. Aristeo Brito, El Diablo en Texas (1976): 87 páginas. Rudolfo Anaya, The Legend of La Llorona (1984): 95 páginas. Sandra Cisneros, The House on Mango Street (1984): 110 páginas. Sheila Ortiz Taylor, Slow Dancing at Miss Polly’s (1989): 76 páginas. Erlinda González-Berry, Paletitas de Guayaba (1991): 92 páginas. Rosa Martha Villarreal, Doctor Magdalena (1995): 89 páginas.

§ 6∙ LA NOVELA FUNDACIONAL
Las novelas cortas de Rivera y de Hinojosa, como ya mencioné, tiene otra característica: su estructura está basada en pequeños fragmentos (fragmento que funciona como ‘segmento’). La novela fundacional de Tomás Rivera: …Y no se lo tragó la tierra, consta, de 25 microrrelatos (los críticos lo dividen en: 12 relatos cortos y 13 ‘viñetas’). Es una novela segmentada que utiliza recursos ‘intergenéricos’ (cf. la teoría general del Maggie Dunn y Ann Morris. The Composite Novel: The Short Story Cycle in Transition, 1995). La novela puede leerse como un compendio de microrrelatos o como una serie de ‘textos entrelazados’ temáticamente o desde la perspectiva de un personaje. En este sentido son obras netamente híbridas.

§ 7∙ LA MINIFICCIÓN EN LA MACROFICCIÓN
En las novelas Estampas del Valle, …Y no se lo tragó la tierra y The House on Mango Street, vemos microrrelatos que van de 2 a menos de media páginas. Son microrrelatos si aceptamos la definición de Lagmanovich: ‘es una minificción cuyo rasgo predominante es la narratividad’ (El microrrelato, 26), la narratividad consta de tres instancias (a veces trastocadas): inicio de trama, desarrollo y desenlace. Por su parte, Lauro Zavala, apoyado en teóricos norteamericanos, propuso hace tiempo que una minificción debe caber ‘en el espacio de una página’ (Minificción, 59) o que no rebase ‘las 400 palabras’ (Minificción, 72). Lagmanovich agregó la noción de ‘cuento ultracorto’ que consta de menos de 30 palabras. Una tercera característica de las obras de los tres autores chicanos es el minimalismo a la manera In Our Time (1925) de Ernest Hemingway, que contiene 17 cuentos cortos, uno de ellos segmentado en novela ultracorta de 17 brevísimos capítulos integrados a lo largo del libro. In Our Time es la novela fundacional del minimalismo literario: posee una omisión de información (elipsis o silencios de claves narrativas), a la manera del ‘principio del iceberg’ enunciado por Hemingway. Se trata de mostrar lo mínimo para que el lector recree (intuya, imagine y sienta) el resto no-expresado en la narrativa, y proponga a su vez el acabado de la anécdota. Esto precisamente ocurre en las novelas mencionadas de Rivera, Hinojosa y Cisneros.




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Micromentario 64 | § Brevelituras | 2018